Salesianos: "el alma máter de Cantera"


Reportaje El Nuevo DIa

26 de agosto, 2012

Por Rut N. Tellado Domenech /[email protected]

Muchos cascos urbanos fueron desarrollados alrededor de la iglesia. En Cantera, el proceso se dio a la inversa: los primeros pobladores se establecieron donde pudieron y después llegaron los misioneros católicos Salesianos, atraídos por la pobreza del sector.

“Era la típica barriada que los Salesianos buscamos: una barriada pobre con mucho niño en la calle”, explicó el padre Nicolás “Colacho” Navarro, actual párroco del monumental templo enclavado en el corazón de Cantera.

Contó que la Congregación de Salesianos de Don Bosco llegó a Puerto Rico en 1947 para establecer una escuela técnica vocacional, pero la iniciativa no progresó. Luego, pasaron a hacerse cargo de la parroquia San Juan Bosco, en Villa Palmera. “Al estar tan cerca de Cantera, vieron la oportunidad de comprar terreno para comenzar a levantar la presencia Salesiana en tres frentes: atención espiritual, con la parroquia; educativa, con el colegio; y recreativa, con el oratorio”, agregó el religioso.

Galeno Ríos, de 76 años y residente en la calle Santa Elena, resaltó la labor del Oratorio San Juan Bosco, que ubica detrás del colegio del mismo nombre y cuenta con campo de fútbol, cancha bajo techo de baloncesto y tarima. “Han ayudado mucho a la juventud a través del deporte”, sostuvo Ríos. Después de clases, los jóvenes de Cantera pueden ir allí a practicar baloncesto, voleibol y balompié. El oratorio también ha sido escenario de la Copa Don Bosco, en la que participan equipos de toda la Isla.

“Ellos siempre le han dedicado tiempo a los jóvenes en el área recreativa. Así han complementado lo que nosotros no tenemos en el Proyecto (Península de Cantera)”, sostuvo Felícita Maldonado, vecina del sector Guano. Colacho resaltó que “el oratorio ha logrado convertirse en un espacio que los muchachos respetan como un lugar sin drogas, peleas ni tiros”.

El colegio, fundado en 1953, no solo instruye a alumnos de cuarto a duodécimo grado. Gracias a una alianza con la Corporación de las Artes Musicales y la Fundación Ángel Ramos, el año pasado se estableció una banda de marcha, con la que jóvenes aprenden a tocar instrumentos de viento o de percusión. Otra alianza con la fundación y el Museo de Arte de Puerto Rico llevó al pintor Carmelo Sobrino a ofrecer talleres de arte, mencionó Colacho.

De sus años como alumno del colegio, el líder comunitario José “Chago” Santiago recordó que “mientras jugaba en el patio había altoparlantes tocando música clásica. Después, en los cursos de música de la universidad, me di cuenta de que conocía muchas piezas, aunque no sabía sus nombres. Era otra manera musical del educar”.

El templo, por su gran tamaño, ha sido escenario de conciertos de la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico y del tradicional Concierto de Octavitas, en el que se han presentado diversos artistas del patio. “Cuanta conferencia hay que dar en Cantera, también se ofrece aquí”, sostuvo el padre. Agregó que en el estacionamiento se han realizado clínicas de salud y eventos de labor social de otras denominaciones religiosas.

Otros servicios han sido tan complejos como administrar un dispensario médico hasta los años 80, o tan simples como recibir en la dirección postal de la parroquia la correspondencia de los vecinos que no tienen dinero para costear un apartado en el correo.V

Para Ríos, los casi 65 años de labor misionera han convertido a los Salesianos en “el alma máter de Cantera”.


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